Comisión de Negociación, Mediación y Arbitraje
1. Introducción a la temática de estudio de la Comisión
La Comisión de Negociación, Mediación y Arbitraje del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CPCECABA) es un espacio consolidado de análisis, formación y desarrollo técnico en torno a los métodos adecuados de resolución de conflictos. Su objetivo es fortalecer el ejercicio profesional en los diversos ámbitos en que se desempeñan las y los matriculados, brindando herramientas actualizadas que les permitan intervenir con solvencia, ya sea como asesores, facilitadores de diálogo o terceros neutrales.
Conformada exclusivamente por profesionales matriculados en nuestro Consejo, la Comisión garantiza que cada una de sus iniciativas esté profundamente arraigada en las realidades, desafíos y responsabilidades propias del ejercicio en Ciencias Económicas dentro del ámbito porteño. Esta especificidad representa una fortaleza, ya que asegura un enfoque técnico riguroso, ético y contextualizado, sin perder de vista los estándares internacionales y las tendencias emergentes.
Como parte de su labor sostenida, la Comisión impulsa una variada agenda de actividades formativas, entre las que se destacan talleres prácticos, ciclos de actualización normativa, jornadas de intercambio profesional y elaboración de materiales técnicos. Estas acciones apuntan no solo a la capacitación continua, sino también a fomentar una cultura de resolución colaborativa, eficaz y pacífica de los conflictos en todos los niveles de la vida económica y organizacional.
Un hito reciente fue la realización en junio de 2024 del IV Foro Internacional de Mediadores Profesionales (FIMEP), que tuvo lugar en nuestra sede institucional. El evento fue coorganizado por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de CABA, ODR Latinoamérica y la Universidad Nacional de Tres de Febrero, y contó con el invalorable apoyo de miembros de nuestra Comisión. La actividad reunió a expertos de Iberoamérica y Europa, consolidando a nuestra institución como referente en el campo. En ese marco, el CPCECABA fue distinguido como “Entidad Mediadora”, y como la primera institución en América Latina en recibir esa designación, lo cual constituye un reconocimiento internacional a su trayectoria y compromiso con los métodos adecuados de resolución de conflictos.
Otro logro destacado es la publicación en 2025 del Cuaderno Profesional N.o 142, resultado del trabajo colectivo de esta Comisión. Esta obra constituye la primera publicación formal desde su creación y reúne reflexiones teóricas, análisis normativos, experiencias prácticas y propuestas técnicas sobre negociación, mediación y arbitraje, consolidándose como un aporte valioso para la comunidad profesional del Consejo.
En este contexto, el presente artículo ofrece una síntesis actualizada del estado del arte en estas disciplinas, con especial énfasis en sus aplicaciones dentro del ejercicio profesional en Ciencias Económicas. Más que una descripción técnica, se propone una mirada crítica y estratégica sobre el lugar que ocupan estos métodos en la construcción de consensos, la prevención de disputas y la gestión de controversias en escenarios complejos.
Asimismo, se incorpora una visión prospectiva sobre el impacto de las nuevas tecnologías —como la Inteligencia Artificial, el blockchain y las plataformas de resolución de disputas en línea (ODR)— en las formas contemporáneas de intervención profesional. La Comisión considera imprescindible que las y los matriculados desarrollen no solo capacidades técnicas, sino también habilidades éticas, estratégicas y digitales para actuar con eficacia y responsabilidad en estos nuevos entornos.
En definitiva, esta publicación reafirma el compromiso del CPCECABA con la formación continua, la innovación y la promoción de una cultura profesional basada en el diálogo, la cooperación y la construcción de soluciones sostenibles en beneficio de las personas, las organizaciones y la sociedad en su conjunto.
2. Enfoque actual de las implicancias con el ejercicio de la Profesión
2.1 La negociación en el ámbito económico
2.1.1 Definición y enfoques clásicos
La negociación, entendida como un proceso mediante el cual dos o más partes con intereses en común y en conflicto intentan alcanzar un acuerdo mutuamente aceptable, es una práctica cotidiana en el ejercicio profesional de las Ciencias Económicas. Desde la resolución de un conflicto entre socios hasta la fijación de precios o la renegociación de contratos laborales, la negociación constituye una herramienta esencial para el desempeño técnico y estratégico del Profesional.
Los enfoques clásicos de la negociación emergen de diversas disciplinas, como la economía, la psicología, la teoría de juegos y el derecho. Entre ellos, se destaca el enfoque racional, que asume que los actores negocian de forma lógica para maximizar beneficios. Este paradigma influyó fuertemente en la teoría económica neoclásica, que considera a los negociadores como agentes perfectamente informados y motivados por el interés propio.
Otro enfoque relevante es el estructural, que pone el acento en los factores de poder y en las condiciones externas del proceso de negociación. Desde esta perspectiva, las características del contexto —asimetrías de información, posición relativa de las partes, marco institucional— son determinantes en el resultado final.
2.1.2 Modelos actuales: distributiva, integrativa y por principios
En la evolución de la Teoría de la Negociación, se han consolidado tres modelos que, si bien no son excluyentes, permiten comprender con mayor profundidad las dinámicas contemporáneas en el ámbito económico:
a. Negociación distributiva (de suma cero):
Este modelo parte del supuesto de que los recursos a distribuir son limitados y que lo que una parte gana la otra lo pierde. Es frecuente en negociaciones de precios, salarios o indemnizaciones. Las estrategias típicas en este enfoque incluyen la demanda inicial extrema, las concesiones progresivas y el manejo del tiempo como recurso táctico. La competencia es el eje central de esta modalidad.
b. Negociación integrativa (de suma variable):
También conocida como “ganar-ganar”, busca ampliar la base de recursos disponibles para que ambas partes salgan beneficiadas. Se sustenta en la cooperación, la exploración de intereses profundos y la generación de valor conjunto. Este modelo es especialmente útil en procesos de alianza estratégica, fusiones y adquisiciones o proyectos de innovación compartida, donde los intereses no son necesariamente opuestos, sino complementarios.
c. Negociación basada en Principios (Harvard):
Desarrollado por Roger Fisher, William Ury y Bruce Patton, este enfoque propone separar a las personas del problema, concentrarse en los intereses más que en las posiciones, generar opciones de mutuo beneficio y basar el acuerdo en criterios objetivos. Se trata de una estrategia que trasciende la dicotomía entre los modelos distributivo e integrativo, poniendo el foco en la legitimidad, la comunicación efectiva y la relación a largo plazo. Su aplicación es creciente en entornos corporativos, institucionales y de gobernanza.
2.1.3 Negociación asistida por Inteligencia Artificial: nuevos escenarios
La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) en los procesos de negociación representa una de las transformaciones más significativas del siglo XXI. Las herramientas digitales, particularmente aquellas basadas en aprendizaje automático y procesamiento de lenguaje natural, están modificando la forma en que los actores económicos diseñan, gestionan y evalúan sus estrategias negociadoras.
Aplicaciones prácticas:
- Análisis predictivo de escenarios: algoritmos que anticipan las respuestas probables de la contraparte a determinadas propuestas.
- Generación automática de opciones: sistemas capaces de sugerir alternativas creativas ajustadas a los intereses expresados.
- Mediación virtual asistida por IA: plataformas que acompañan y facilitan negociaciones asincrónicas entre partes distantes, ofreciendo recomendaciones en tiempo real.
- Asistentes conversacionales (chatbots especializados): simulan contrapartes entrenadoras, ideales para prácticas profesionales y ensayos.
Lejos de reemplazar la dimensión humana del proceso negociador, la Inteligencia Artificial puede convertirse en una aliada estratégica para los profesionales en Ciencias Económicas, ayudando a optimizar decisiones, reducir sesgos cognitivos y explorar soluciones no evidentes. No obstante, este potencial también exige una formación crítica sobre los alcances y límites éticos de la tecnología en contextos sensibles.
2.2 La mediación como método de resolución de conflictos en el ámbito económico
2.2.1 Fundamentos de la mediación
La mediación es un método autocompositivo de resolución de conflictos, donde las partes, con la ayuda de un tercero neutral (el mediador o la mediadora), buscan construir conjuntamente una solución mutuamente aceptable.
A diferencia del arbitraje o el proceso judicial, la mediación no impone una resolución externa, sino que promueve el diálogo, la escucha activa y la participación directa de los involucrados en la construcción del acuerdo.
En el ámbito económico, donde los conflictos pueden amenazar la continuidad de relaciones comerciales, societarias o laborales, la mediación aparece como una alternativa eficaz para preservar vínculos, minimizar costos y evitar desgastes prolongados.
Los principios rectores de la mediación son:
- Voluntariedad: las partes eligen participar libremente y pueden retirarse en cualquier momento.
- Confidencialidad: lo que se dice en mediación no puede ser usado fuera del proceso.
- Imparcialidad y neutralidad: el mediador no toma partido ni impone soluciones.
- Autonomía de las partes: la solución es construida y aceptada por quienes están en conflicto.
Estos principios la convierten en un mecanismo ideal para abordar conflictos donde las relaciones futuras son importantes y la rapidez, la flexibilidad y el bajo costo son condiciones deseables.
2.2.2 Técnicas y metodologías actuales
El desarrollo profesional de la mediación ha generado un conjunto robusto de técnicas que permiten al mediador intervenir de forma estratégica en distintos momentos del proceso. Algunas de las más utilizadas son:
- Reformulación y parafraseo: para asegurar la comprensión y desactivar la carga emocional de los discursos.
- Preguntas circulares y abiertas: que promueven la reflexión sobre las propias posiciones y la perspectiva del otro.
- Identificación de intereses detrás de las posiciones: fundamental para avanzar hacia acuerdos sostenibles.
- Uso del “caucus” o sesiones privadas que permiten tratar temas delicados por separado, sin la presión del otro.
En contextos económicos complejos, como disputas societarias, conflictos de familia empresaria o reclamos de clientes institucionales, la mediación también se nutre de herramientas de análisis económico, técnicas de facilitación grupal y metodologías de negociación por principios, especialmente cuando intervienen múltiples partes o actores con niveles desiguales de información.
La formación del mediador o mediadora se convierte entonces en un factor clave para el éxito del proceso, en tanto requiere competencias que combinan inteligencia emocional, conocimientos organizacionales y habilidades comunicacionales de alto nivel.
2.2.3 Ejemplos de mediación en conflictos económicos
Algunos escenarios donde la mediación ha demostrado eficacia particular son:
- Conflictos entre socios de una PyME: desacuerdos sobre dirección estratégica, reinversión de utilidades o incorporación de herederos familiares.
- Negociaciones laborales colectivas y reclamos individuales: permite descomprimir tensiones y diseñar acuerdos personalizados, muchas veces más eficaces que una sentencia judicial.
- Disputas con proveedores o clientes clave: donde el mantenimiento de la relación comercial es prioritario.
- Conflictos en consorcios de propiedad horizontal o emprendimientos conjuntos: por cuestiones de administración, uso de recursos o incumplimientos contractuales.
En todos estos casos, la mediación no sólo permite resolver el conflicto inmediato, sino también fortalecer la comunicación entre las partes y dotarlas de herramientas para la prevención de nuevos desencuentros.
Por la naturaleza de nuestras tareas profesionales, caracterizadas por una cercanía constante con los clientes y una comprensión integral de sus procesos económicos, comerciales y organizacionales, consideramos que los profesionales en Ciencias Económicas estamos especialmente posicionados para desempeñar un rol activo en la prevención, gestión y transformación de los conflictos, tanto intra como interorganizacionales. Nuestra formación analítica, nuestro conocimiento normativo y nuestra capacidad de interpretación de los contextos operativos nos permiten aportar valor no solo en el diagnóstico del conflicto, sino también en el diseño de soluciones sostenibles, integrando herramientas de la mediación con modelos de gestión estratégica.
2.3 El arbitraje: una herramienta técnica para conflictos complejos
2.3.1 Concepto y características del arbitraje
El arbitraje es un mecanismo heterocompositivo de resolución de conflictos, en el cual un tercero neutral —el árbitro o tribunal arbitral— emite una decisión vinculante denominada “laudo”. A diferencia de la negociación y la mediación, en el arbitraje las partes delegan la decisión final a un tercero, pero conservan la autonomía para pactar el procedimiento, elegir a los árbitros y definir los criterios de decisión.
Dentro del conjunto de los Métodos Adecuados o Apropiados de Resolución de Conflictos (MASC), el arbitraje se presenta como una alternativa eficaz, privada y especializada, sobre todo para disputas de contenido económico y técnico que requieren una solución definitiva, sin intervención judicial.
Sus principales características son:
- Privacidad del proceso.
- Designación de árbitros con conocimientos técnicos.
- Flexibilidad procedimental.
- Carácter vinculante de la decisión.
Estas características lo convierten en una opción confiable para quienes buscan celeridad y neutralidad, especialmente en entornos de alta complejidad organizacional.
2.3.2 El amigable componedor: flexibilidad y criterio de equidad
Una figura intermedia, muchas veces subestimada pero de gran valor en el ámbito económico, es la del amigable componedor. A diferencia del árbitro, cuya decisión suele ceñirse a criterios estrictamente técnicos o legales, el amigable componedor es facultado por las partes para resolver una controversia con mayor libertad, aplicando principios de equidad, razonabilidad y buena fe.
En contextos donde las relaciones son importantes —como en empresas familiares, asociaciones civiles, consorcios o alianzas estratégicas—, la intervención de un amigable componedor permite alcanzar soluciones creativas y equilibradas, incluso si no se ajustan estrictamente al marco jurídico tradicional.
Las principales ventajas de esta figura son:
- Adaptabilidad a la cultura y dinámica de las partes.
- Soluciones rápidas, sin rigidez formal.
- Preservación de relaciones en conflicto.
- Participación de un tercero con experiencia sectorial.
Muchos consejos profesionales y cámaras empresariales ofrecen servicios de amigables componedores, quienes actúan de forma confidencial y emiten una resolución fundada, pero no necesariamente sujeta a formalismos procesales.
2.3.3 Casos relevantes en el contexto económico
Tanto el arbitraje como el amigable componedor resultan adecuados para conflictos como los siguientes:
- Disputas entre socios por distribución de utilidades o control societario.
- Desacuerdos en consorcios o fideicomisos sobre el uso de fondos comunes.
- Conflictos contractuales en cadenas de valor (proveedores, franquicias, distribuidores).
- Reclamos cruzados entre áreas dentro de una organización (producción, comercial, financiera).
- Controversias en proyectos conjuntos, alianzas estratégicas o acuerdos de colaboración.
En todos estos escenarios, la experiencia indica que la resolución por medio de un tercero especializado —con o sin carácter vinculante— puede evitar largos procesos judiciales y facilitar la continuidad operativa de las organizaciones.
2.3.4 El rol del profesional en Ciencias Económicas en estos mecanismos
Los profesionales en Ciencias Económicas estamos en una posición privilegiada para participar activamente en estos procesos, tanto en el diseño de cláusulas que contemplen estos métodos como en el asesoramiento durante su implementación. Incluso, en muchos casos, actuamos directamente como árbitros, amigables componedores o asesores técnicos de parte.
Nuestra formación en análisis de datos, estructuras organizacionales, evaluación de riesgos y criterios de equidad económica nos permite aportar una mirada precisa y contextualizada. En el marco de los MASC, el arbitraje y el amigable componedor no son sólo opciones legales, sino estrategias organizacionales de prevención y resolución de conflictos, que pueden ser incorporadas como parte de una política integral de gestión de controversias.
3. Perspectiva a futuro
3.1 Hacia una cultura preventiva e integradora
En las últimas décadas, se ha consolidado a nivel global una tendencia hacia la adopción de enfoques preventivos y colaborativos para el tratamiento de los conflictos. Los MASC (Métodos Adecuados o Apropiados de Resolución de Conflictos) ya no se perciben como meras alternativas respecto al litigio, sino como herramientas estratégicas integradas a la gestión organizacional y a la planificación económica.
El concepto de “cultura del diálogo” ha ganado terreno en todos los sectores: desde empresas multinacionales hasta PyMEs, desde instituciones públicas hasta cooperativas y consorcios. Esta transformación implica una nueva forma de concebir el conflicto, no como un obstáculo inevitable, sino como una oportunidad para innovar, mejorar procesos y fortalecer vínculos.
Los profesionales en Ciencias Económicas, por nuestra cercanía a las estructuras organizativas, los flujos de decisión y los sistemas de incentivos, tenemos un rol clave en esta evolución: facilitar procesos conversacionales orientados a resultados, prevenir litigios costosos y transformar tensiones en acuerdos sustentables.
3.2 Transformación tecnológica y nuevos escenarios profesionales
La resolución de conflictos mediante mecanismos alternativos como la mediación y el arbitraje está atravesando un proceso de transformación profunda impulsada por las tecnologías emergentes. Estos avances no solo impactan en los procedimientos, sino también en los perfiles profesionales requeridos y en los escenarios de aplicación. En un entorno global, interconectado y volátil, los profesionales en Ciencias Económicas tienen una oportunidad única de reconvertir su ejercicio profesional a partir de la integración de saberes tradicionales con nuevas herramientas digitales. Entre las tecnologías más influyentes se encuentran: Plataformas ODR, Inteligencia Artificial, Blockchain, Contratos Inteligentes, Realidad Aumentada y Realidad Virtual, y Análisis Predictivo.
3.2.1 Plataformas ODR (Online Dispute Resolution)
Uno de los fenómenos más disruptivos en el campo de los MASC ha sido el desarrollo de los ODR (Online Dispute Resolution) o métodos de resolución de conflictos en línea. Permiten realizar mediaciones o arbitrajes completamente en línea, incluyendo el intercambio de documentos, la gestión del proceso, las audiencias virtuales y la emisión de decisiones. Algunas plataformas incorporan IA para facilitar el avance del caso o asistir en la toma de decisiones. Estas plataformas, que inicialmente se pensaron para controversias de bajo monto en el comercio electrónico, hoy se aplican en ámbitos tan diversos como el consumo masivo, los conflictos laborales, los reclamos bancarios, la mediación comunitaria, relaciones comerciales recurrentes o situaciones en las que las partes se encuentran en diferentes jurisdicciones. Por ejemplo, un marketplace que conecta emprendedores de América Latina puede integrar ODR para resolver disputas por entregas, calidad o cumplimiento sin necesidad de iniciar demandas judiciales.
Entre sus principales características se destacan:
- Desmaterialización del proceso: sin necesidad de encuentros presenciales.
- Asincronía y multicanalidad: las partes pueden interactuar en tiempos diferentes y por distintos medios.
- Automatización parcial o total de etapas del proceso.
- Escalabilidad: se pueden gestionar cientos o miles de casos simultáneamente.
Estas plataformas no sólo amplían el acceso a la resolución de disputas, sino que introducen nuevas formas de interacción, negociación y acuerdo, especialmente útiles en entornos complejos o geográficamente dispersos.
3.2.2 Inteligencia Artificial (IA)
La incorporación de Inteligencia Artificial (IA) representa una de las principales novedades en el ecosistema de los MASC. La IA permite automatizar procesos y tareas que antes requerían intervención humana, tales como: a. la revisión de documentos; b. el análisis de grandes volúmenes de datos de conflictos pasados a fin de prever patrones de resolución; c. la predicción de comportamientos; d. la propuesta de acuerdos sugeridos según los intereses y objetivos de las partes; e. la asistencia a mediadores, árbitros o negociadores con modelos conversacionales (chatbots o asistentes virtuales); y f. la simulación de escenarios de negociación para entrenamiento profesional.
En arbitraje, los algoritmos pueden ayudar a clasificar pruebas, sugerir precedentes relevantes y hasta simular escenarios de laudo en función de casos anteriores. En mediación, se pueden utilizar asistentes virtuales que guíen a las partes durante el proceso o sugieran propuestas de acuerdo según patrones históricos. Por ejemplo, en una controversia entre una cadena de distribución y proveedores regionales, un sistema basado en IA podría analizar datos históricos de incumplimientos, precios y ciclos de pago para proponer escenarios viables de conciliación.
En este sentido, la IA no reemplaza la intervención humana, pero amplifica la capacidad de análisis, sistematización y exploración de alternativas, generando valor en procesos que, de otro modo, quedarían atados a la intuición o a prácticas rutinarias.
Para los profesionales en Ciencias Económicas, esto implica una doble responsabilidad: comprender el alcance y los límites éticos de estas tecnologías, y a la vez, formarse para usarlas estratégicamente en beneficio de sus clientes, empresas o instituciones.
3.2.3 Blockchain
La tecnología blockchain ofrece una infraestructura segura, descentralizada e inmutable para registrar información. Su aplicación en arbitraje y mediación puede utilizarse para garantizar la autenticidad y cronología de la evidencia presentada, así como el registro de acuerdos o laudos. En contratos complejos o multilaterales, la posibilidad de validar cada interacción y cambio de estado en la cadena asegura transparencia y minimiza conflictos posteriores sobre interpretaciones contractuales. Por ejemplo, en contratos de exportación agrícola con múltiples actores (productores, intermediarios, logística), la incorporación de blockchain permite seguir paso a paso cada entrega y activar mecanismos de resolución inmediatos si se detectan fallas.
3.2.4 Contratos Inteligentes (Smart Contracts)
Los contratos inteligentes son programas autoejecutables que funcionan en plataformas blockchain. Se activan cuando se cumplen ciertas condiciones y pueden ser útiles en contextos en los que el cumplimiento contractual es crítico. Por ejemplo, en un acuerdo comercial, si el comprador no transfiere el pago en una fecha determinada, el contrato podría activar automáticamente un procedimiento de arbitraje o la aplicación de una penalidad económica. Esto reduce los márgenes de incumplimiento y facilita la resolución inmediata. En un contrato de alquiler de oficinas, se puede configurar que el acceso digital al edificio quede suspendido si no se registra el pago mensual en la fecha acordada.
3.2.5 Realidad Aumentada y Realidad Virtual (RA/RV)
Estas tecnologías permiten crear entornos digitales inmersivos que enriquecen la experiencia de interacción entre las partes. En procesos de mediación, se pueden utilizar para recrear escenarios del conflicto (una fábrica, un entorno laboral, una escena comunitaria), facilitando la empatía, la reconstrucción de hechos y la búsqueda colaborativa de soluciones. En arbitraje, permiten presentar evidencia de forma tridimensional, como planos, flujos de trabajo o modelos financieros complejos, mejorando la comprensión del tribunal arbitral. En una disputa por uso indebido de marca registrada, podría representarse en RV cómo se aplicó un diseño en productos físicos o tiendas virtuales.
3.2.6 Análisis Predictivo
Basado en técnicas de minería de datos y modelado estadístico, permite anticipar comportamientos y resultados probables. En el ámbito de la resolución de conflictos, esta tecnología puede usarse para prever qué tipo de conflicto podría surgir en una relación contractual específica, o cuáles son las variables que históricamente llevan a la ruptura de acuerdos. Los profesionales pueden intervenir preventivamente en la renegociación de cláusulas o en la implementación de protocolos internos de resolución de disputas. Por ejemplo, un consultor económico puede utilizar esta herramienta para advertir que las condiciones de pago acordadas son inviables en el contexto financiero actual de una de las partes, proponiendo modificaciones antes de que surja el conflicto.
Estas tecnologías están empezando a redefinir la forma en que se negocian acuerdos, se tramitan controversias y se construyen soluciones colaborativas. Su desarrollo y adopción abren un campo de especialización profesional que trasciende las herramientas técnicas y exige una comprensión ética, jurídica y económica integral.
3.3 La mediación potenciada por herramientas digitales
En la mediación, las plataformas digitales con asistencia virtual podrán facilitar el desarrollo de sesiones asincrónicas, el análisis de patrones de conflicto y la elaboración de propuestas automáticas de solución. Por ejemplo, en una mediación entre una fintech y un grupo de inversores minoristas por demoras en los pagos de retornos financieros, un asistente virtual podría ayudar a clasificar los tipos de reclamos y sugerir acuerdos estándar para los distintos perfiles de inversores.
La realidad virtual ofrecerá nuevos entornos inmersivos para el encuentro de las partes, especialmente útiles en contextos interculturales, familiares o de alta emocionalidad. En una mediación entre dos empresas familiares en conflicto por la sucesión del negocio, un entorno virtual que simule el lugar de trabajo conjunto puede ayudar a visualizar futuros posibles y reconstruir la relación desde lo simbólico, fortaleciendo el vínculo emocional y el compromiso de las partes.
En el sector educativo, podría utilizarse realidad virtual para mediar entre autoridades universitarias y centros de estudiantes por el uso de espacios comunes o reclamos presupuestarios, permitiendo una visualización objetiva de los recursos, limitaciones y prioridades institucionales.
Los sistemas de análisis predictivo y procesamiento del lenguaje natural permitirán anticipar escenarios de conflicto, generar alertas tempranas y mejorar la comprensión de las narrativas de las partes. Esto será especialmente útil en organizaciones que buscan prevenir conflictos laborales internos. Por ejemplo, una empresa industrial podría implementar una herramienta que, analizando datos de encuestas internas y reportes anónimos, detecte patrones que anticipen tensiones sindicales o conflictos interdepartamentales.
Otro caso relevante es la aplicación de IA en servicios municipales: en mediaciones comunitarias por ruidos molestos, uso de espacios verdes o medianeras, los algoritmos podrían clasificar automáticamente reclamos, sugerir soluciones conciliatorias y activar canales de diálogo estructurados entre vecinos.
3.4 El arbitraje y su evolución tecnológica
En el arbitraje, la automatización mediante IA permitirá reducir los tiempos y costos de resolución de conflictos, facilitando el análisis documental, la búsqueda de jurisprudencia y la redacción asistida de laudos. Por ejemplo, en conflictos societarios complejos que requieren interpretación de balances y flujos de caja, un sistema de IA podría analizar documentos contables y extraer de forma automática los puntos clave de controversia, acelerando la labor del árbitro.
Asimismo, los contratos inteligentes activarán procedimientos arbitrales automáticamente ante el incumplimiento de condiciones preestablecidas. Un caso práctico sería la inclusión de una cláusula de arbitraje en un contrato de compraventa internacional entre una empresa argentina exportadora de maquinaria agrícola y un distribuidor europeo. Si el pago no se efectúa dentro del plazo establecido, el contrato podría activar automáticamente un procedimiento arbitral digital ante un centro internacional.
Otro ejemplo puede observarse en el arbitraje de contratos de obra pública, donde disputas por redeterminaciones de precios pueden resolverse mediante plataformas con IA que analicen fórmulas polinómicas, índices y antecedentes contractuales para sugerir criterios de decisión. En estos casos, los profesionales en Ciencias Económicas con experiencia en análisis de costos y contrataciones públicas pueden desempeñar un rol clave como árbitros especializados o asesores técnicos.
Por su parte, la tecnología blockchain garantizará la integridad de las evidencias y la inviolabilidad de los laudos, aportando transparencia y confianza al proceso. En contextos como licitaciones públicas o acuerdos de colaboración público-privada, la trazabilidad de documentos y cronologías contractuales registrada en blockchain evitaría disputas futuras por supuestas manipulaciones. Por ejemplo, en el seguimiento de proyectos financiados con fondos internacionales, cada avance certificado podría validarse digitalmente, haciendo innecesario un arbitraje posterior si surgieran cuestionamientos sobre pagos o incumplimientos.
3.5 Nuevas competencias profesionales y oportunidades emergentes
Para los profesionales en Ciencias Económicas, estas transformaciones representan tanto un desafío como una gran oportunidad. Se espera una creciente demanda de perfiles híbridos, capaces de integrar conocimientos técnicos (contables, económicos, administrativos, financieros) con habilidades en comunicación, resolución de conflictos y manejo de herramientas tecnológicas.
Este nuevo rol profesional requerirá formación continua, compromiso ético, sensibilidad humana y actualización constante frente a las innovaciones que surjan.
Un profesional formado en administración con entrenamiento en mediación y alfabetización digital podría intervenir, por ejemplo, en una negociación entre proveedores y una cadena de supermercados, proponiendo modelos de acuerdo adaptativos con seguimiento digital del cumplimiento.
Asimismo, un contador público con formación en arbitraje y experiencia en auditoría puede desempeñarse como árbitro técnico en controversias complejas por discrepancias contables en fusiones y adquisiciones.
También podría intervenir en procesos de mediación organizacional interna en empresas del sector salud, en contextos de alta rotación de personal o conflictos entre áreas médicas y administrativas, ofreciendo un enfoque estructurado basado en datos y acompañamiento técnico.
3.6 El contexto argentino como oportunidad de innovación
En el contexto argentino, la institucionalización de estas tecnologías aún es incipiente, pero existen señales de avance. La reciente inclusión de cláusulas de resolución electrónica de disputas en contratos de servicios digitales, o la implementación de módulos de conciliación online en el ámbito del Ministerio de Trabajo muestran un camino posible.
También pueden mencionarse experiencias piloto impulsadas por cámaras empresariales y universidades que promueven el uso de herramientas digitales para prevenir y resolver conflictos en consorcios de propiedad horizontal, asociaciones civiles o cooperativas. En estos espacios, los profesionales en Ciencias Económicas aportan una mirada integral que incluye diagnóstico financiero, administración de riesgos y facilitación de acuerdos.
La actualización de marcos legales, la promoción de ecosistemas colaborativos entre universidades, consejos profesionales y centros de arbitraje y mediación, y el desarrollo de plataformas adaptadas al entorno nacional serán claves para garantizar una adopción inclusiva, ética y efectiva de estas herramientas.
3.7 Desafíos actuales y futuros
A pesar de los avances, persisten importantes desafíos para consolidar una práctica madura de los MASC en el ámbito económico:
- Resistencia cultural al cambio: muchas organizaciones aún privilegian el litigio como mecanismo de defensa.
- Falta de formación específica en mediación, negociación y facilitación en carreras económicas.
- Déficit de políticas públicas que promuevan activamente el uso de MASC en conflictos económicos.
- Desigualdad en el acceso a tecnología para implementar ODR de manera inclusiva.
Frente a estos retos, el fortalecimiento de redes interprofesionales, la inclusión de contenidos sobre MASC en la formación universitaria, y la promoción de experiencias piloto con IA aplicada a la resolución de conflictos son claves para avanzar.
Por último, cabe concluir que el futuro de la mediación, que es una negociación asistida por un tercero neutral respecto a las partes y el arbitraje no solo dependerá del desarrollo tecnológico, sino del protagonismo que los profesionales decidan asumir en este proceso. Desde las Ciencias Económicas, existe una base sólida para contribuir a esta transformación, consolidando una cultura de diálogo, eficiencia y equidad económica sustentable.
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